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Smiley (2022) Serie española de Netflix.

Smiley es una serie española que Netflix estrenó a principios de diciembre del 2022. Una historia romántica que nos lleva a conocer a Bruno (Miki Esparbé) y Alex (Carlos Cuevas), dos hombres aparentemente muy diferentes pero que están buscando lo mismo en su vida.

La serie consta de ocho episodios y está dirigida por David Martín Porras y Marta Pahissa sobre un guion escrito por Guillem Clua, que por si no lo sabías, ha sido el encargado de la adaptación de la novela de Torcuato Luca de Tena, Los renglones torcidos de Dios, disponible desde diciembre del 2022 en Netflix después de su estreno en octubre en cines.

Pero volvamos a Smiley, la serie viene después de haber triunfado en el teatro ganándose el corazoncito de todos los que la vieron. Con un modesto inicio en 2012 en un pequeño teatro barcelonés, poco a poco fue subiendo puestos hasta llegar a conocerse mundialmente. Prueba de ellos son las representaciones de la misma en países como Alemania, Singapur, Australia, Perú e Italia, por ejemplo.

Smiley. Lo complicado de las relaciones.

Smiley es una serie que me ha sorprendido para bien, y más teniendo en cuenta que no soy una persona a la que le guste el género romántico. Pero los protagonistas y las historias que nos va a contar la serie tienen esa magia que hacen que conectes con ellos, y poco a poco te van atrapando y quieres saber como acabarán todas las tramas que te van presentando.

Unas historias muy humanas con mucha alma capaz de emocionar al espectador con su naturalidad. Una cosa que me ha gustado es que no han puesto todo el esfuerzo en hacer que la trama principal triunfe. Las tramas secundarias se vuelven igual de importantes y sientes empatía por todo y cada uno de los personajes que aparecen en ellas. Así que estás igual de interesado en saber como terminan estas, e incluso en algunos momentos captan más tu atención que la historia principal.

Alex trabaja como camarero en el Bar Bero. Es un hombre atractivo con mucho éxito entre los hombres, pero nunca consigue una relación que sea algo más que una noche de lujuria. El quiere una persona a la que amar y con la que pasar el resto de su vida.

Smiley

Después de su última decepción realiza una llamada de teléfono a esa persona donde le abre su corazón y le confiesa sus anhelos. Alex se equivoca al marcar y el mensaje llega a Bruno, un arquitecto que enseguida siente un interés especial por él, ya que busca exactamente lo mismo.

Esto hace que Bruno se atreva a telefonear a Alex para explicarle que su mensaje no ha llegado a su destinatario. Pronto ambos verán la complicidad que empieza a nacer, y quedarán para conocerse en el bar donde Alex trabaja.

Una primera cita que no va como ellos pensaban en ningún sentido. Después de una primera conversación, las cosas se tuercen y ambos acaban casi insultándose. Está claro que han vuelto a equivocarse de nuevo al elegir a esa persona especial, pero entonces ¿por qué no pueden dejar de pensar el uno en el otro?

Las otras tramas de Smiley.

Smiley no solo nos va a traer la historia entre Alex y Bruno. Junto con ella iremos conociendo mejor a las personas más cercanas a ambos. Y así es como conoceremos a Albert (Eduardo Lloveras) y Núria (Ruth Llopis) un matrimonio amigo de Bruno, cuya relación no pasa por los mejores momentos.

Aunque, las relaciones que más nos van a emocionar son las que nos llegan por parte de Alex. Por un lado tenemos a su madre Rosa (Amparo Fernández) y el reencuentro con su amigo de la juventud Ramiro (Carles Sanjaime). Una trama que hará que Smiley nos mantenga intrigados hasta casi el final.

Smiley

Por otra parte tenemos a los dueños del Bar Bero y amigos de Alex, Javier (Pepón Nieto) y Vero (Meritxell Calvo). Javier es un hombre maduro que actúa en el bar y que tampoco ha encontrado al hombre de su vida. Por su parte, Vero mantiene una relación duradera con Patricia (Giannina Fruttero) que a primera vista parece funcionar perfectamente.

Todas estas historias se irán mezclando en Smiley con esta historia de amor, que sin que quede cursi decirlo, resulta bonita de ver. Con todos sus altibajos asistimos a la magia de la historia que Alex le cuenta a Bruno sobre el hilo rojo de la vida, y de como si dos personas están destinadas a estar juntas acabarán unidas por muy cuesta arriba que se ponga todo.

Así pues. Smiley es una historia romántica que explora las relaciones humanas. Una serie entretenida con unos personajes entrañables que seguramente se ganarán tu simpatía al momento. Solo espero que Netflix no quiera alargar el éxito con una segunda temporada. La sensación que nos deja la serie es demasiado buena como para arriesgarse, pero quien sabe…