Sin respiro. El remake francés de Un día duro (2014)

Netflix estrenó la película Sin respiro, el viernes 25 de febrero. Se trata de un remake de Un día duro (A hard day) del director surcoreano Seong-hun Kim. Un thriller lleno de acción donde seguiremos al inspector Thomas (Franck Gastambide) en un momento de su vida que no ha sido nada fácil.

La película está dirigida por Régis Blondeau, y se trata de su primer trabajo como director. El francés tiene un amplio historial como director de fotografía, y esta ha sido la primera vez que se ha puesto al frente de un proyecto. Además, también ha colaborado en el guion junto con Julien Colombani. La verdad es que ha conseguido un thriller entretenido y que no está nada mal para ser su primer trabajo al frente de la dirección.

Sin respiro. Un mal día lo tiene cualquiera.

Thomas es un inspector de policía corrupto, con un carácter huraño y taciturno que no está teniendo un buen día. Se acaba de divorciar, su comisaría está siendo investigada por corrupción y su madre acaba de fallecer. Podría pensar que nada más puede pasarle, pero se equivocaría si lo hiciera. Acabará atropellando de forma fortuita a un hombre en una carretera.

En ese momento de confusión en el que todo lo que le rodea parece venirse abajo, se le ocurre la idea de ocultar el cuerpo para deshacerse posteriormente de él y así salir de ese embrollo lo más ileso posible. Lo que Thomas no sabe es que este lamentable accidente lo va a meter de cabeza en un lío de dimensiones enormes comparadas con sus trapicheos.

sin respiro

Un buen thriller.

Sin respiro es un remake, y esto conlleva a que se compare esta nueva película del 2022 con la original del año 2014. Muchos son los que dicen que la original está mucho mejor que la francesa, pero eso no significa que esta no sea una buena opción para ver. El hecho de ‘copiar’ una producción ya existente siempre tiene que lidiar con esos comentarios.

No he visto la primera, además de que no me gusta mucho eso de comparar películas o series. Considero que cada una tiene algo que aportar aunque sea una réplica de otra. Seamos sinceros, últimamente no tenemos tramas originales. Nos encontramos con historias que ya hemos visto anteriormente e incluso con personajes muy tópicos en situaciones previsibles. Así que, según mi humilde opinión, no tiene nada de malo que alguien haga un remake y encima que este resulte entretenido.

Sin respiro cuenta además con dos personajes que le dan carácter. Uno de ellos es su protagonista, que encaja muy bien en el papel del policía Thomas, y el otro es Simon Abkarian, Marelli, que se convertirá en su peor pesadilla.

La película está llena de violencia tratada de una forma dura sin necesidad de mostrar sangre. El tema de la corrupción es algo que han sabido llevar muy bien, y somos capaces de hacernos una idea de lo complicado que es lidiar con esas situaciones.

Algo que me sorprendido para bien es su humor negro, muy negro. Algo que aparece en momentos con una alta carga dramática y aun resalta más ese tono sarcástico y oscuro. Y he de decir que esos toques cómicos de Sin respiro me han parecido un acierto, y no desmerece la película, ya que cuando hay que ponerse serio lo hace de un modo extraordinario.

En resumen:

Sin respiro es una de esas películas que recomendaría para pasar una noche entretenido. Un thriller negro con acción y un final feliz que hace que pases un rato ameno viéndolo. Ha sido estrenada junto con una de las novedades fuertes de este año de Netflix, Vikingos: Valhalla; y a pesar de la dura competencia se colocó en el puesto número tres de las películas más vista de la plataforma durante el fin de semana de su estreno.

Seguramente no será una de esas películas que te marcarán, cosa que intuimos no era el objetivo del director al elegir hacer un remake de una película de hace solamente unos años.