Reseña: La sociedad literaria y el pastel de piel de patata

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata es una película estrenada en el año 2018, que está basada en el best seller de Mary Ann Shafer y Annie Barrows, publicado en 2008. Se trata de la adaptación de una novela de época romántica mezclada con una historia de intriga trágica. Está ambientada en los años 40, después de la segunda guerra mundial, una época donde se buscaba pasar página rápido aunque los recuerdos oscuros todavía estaban muy presentes.

La novela tiene un tono y una historia que animaba a ser llevada al cine, por lo que dos años después de su publicación se empezó a trabajar en una adaptación de la misma a la gran pantalla. En un principio se pensó en Kenneth Branagh y Kate Winslet, para dar vida a los protagonistas de esta película. Pero ambos declinaron la oferta y los papeles protagonistas fueron a caer en Lily James (La excavación, Mamma mia! una y otra vez) y Michiel Huisman (Juego de Tronos, La maldición de Hill House).

Está dirigida por Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral, La sonrisa de Mona Lisa), uno de los directores de cine más prolíferos de la actualidad, y está considerada como su obra más british.

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata: la vuelta del auténtico cine british

Sin lugar a duda el cine británico ha sido y sigue siendo parte importante de la industria del cine. Sus películas han sido inspiración para muchas otras producciones y aunque han tenido sus altibajos, en general han gozado de muy buena salud. Se caracterizan por historias sencillas y cotidianas, que conforme se desarrollan sacan a relucir algo más. Son obras íntimas centradas en unos personajes capaces de convertir lo cotidiano en situaciones únicas, sacando el máximo partido a unos protagonistas con los que es muy fácil empatizar.

Y justo eso es lo que sucede con La sociedad literaria y el pastel de piel de patata. Una película de época que nos contará la entrañable historia de una joven escritora, Juliet Ashton, que recientemente se ha convertido en una de las escritoras más populares del momento. Durante los primeros minutos de la película nos llevarán por la tranquila vida de esta joven, dejándonos conocer sus trágicos recuerdos y el futuro que le espera junto a su millonario prometido.

Pero este ‘cuento de hadas’ cambia de paisaje después de que Juliet reciba la carta de un admirador que, muy educadamente, le habla de una sociedad literaria que él y sus amigos crearon durante la ocupación nazi de la isla donde viven. Esta sociedad nació como una tapadera que les permitía a este pequeño grupo de amigos seguir en contacto, pero poco a poco fueron descubriendo la pasión de la lectura. Y ahora, después de que la guerra terminara, el club de lectura sigue reuniéndose para compartir sus puntos de vista sobre las novelas que leen.

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Protagonistas principales de La sociedad literaria y el pastel de piel de patata

Esta historia atrapará de inmediato a Juliet, y no dudará en ir a conocer a este grupo literario por el tanto interés siente. Todo ello siguiendo esa línea alegre y romántica de postguerra, donde todo parece ser posible. Al llegar a la isla la joven escritora conocerá por fin, a los integrantes de la sociedad literaria, que en un principio parecen reservados con ella.

Poco a poco la joven se irá ganando el corazón del grupo con su carácter amable y cercano. Al mismo tiempo irá descubriendo la historia de amor trágica de la mujer que fundó el club de lecturas. Y esta se verá mezclada con los pensamientos y sentimientos de Juliet.

Todo ello mezclado con un humor muy suave que no pretende hacer reir a carcajadas, sino más bien matizar el tono optimista y alegre que la película quiere darnos. De hecho todo lo trágico que tiene la cinta cumple un cometido: el de enseñar a la joven escritora el camino de la felicidad.

En resumen

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata es una película romántica sin llegar a empalagar por un exceso de azúcar. Una cinta que nos cuenta una historia sencilla y que apuesta todo su éxito a sus protagonistas y sus actuaciones. Una película sin complicaciones, ligera, para disfrutar mientras la ves y con un final feliz y muy previsible. Pero a pesar de ello, es fácil dejarse seducir por el encanto de sus diálogos y sus formas, que consiguen entretenerte y meterte de lleno en la historia de Juliet y Dawsey.