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Mirada indiscreta (2023) Miniserie de Netflix.

Empezamos el 2023 y Netflix nos trae una miniserie brasileña que mezcla el thriller con el erotismo: Mirada indiscreta. 10 episodios de alrededor de media hora de duración cada uno, que siguen a Miranda (Débora Nascimento) una habilidosa hacker que tiene la secreta afición de espiar a su vecina Cleo (Emanuelle Araújo), una mujer que se dedica al mundo del placer de alto standing.

La serie está dirigida conjuntamente por Luciana Oliveira, Fabrizia Pinto y Leticia Veiga sobre una idea de Marcela Citterio. Una historia de intriga, secretos, infidelidades y asesinatos que se va complicando conforme avanza la trama, y donde nadie es realmente lo que parece.

Mirada indiscreta. Así empieza.

Miranda es una mujer de 28 años con una vida tranquila, tanto que roza el aburrimiento. Su único entretenimiento es espiar a su nueva vecina, una mujer atractiva que trabaja como prostituta de alto standing, y los encuentros sexuales que tiene con sus clientes.

Miranda no solo es voyager, también se dedica a grabar esos momentos privados para luego poder verlos y dar rienda suelta a su imaginación. Su vida está a punto de cambiar cuando Cleo llame a su puerta para pedirle que cuide a su perro durante unos días ya que ella estará fuera, por eso le dará las llaves de su casa. Sola y en casa de Cloe, Miranda empieza a fantasear poniéndose su ropa, como si fuera su atractiva vecina.

En ese momento uno de los clientes de Cloe, Fernando (Nikolas Antunes) llamará a la puerta. La mujer se dejará llevar por la situación y entre ellos surgirá el deseo que acabará en una noche inolvidable para Miranda. Un trágico hecho acontecido poco después de su encuentro hará que la vida de ambos quede unida compartiendo secretos el uno del otro.

Mirada indiscreta
Cloe y Fernando

Será el secreto de Fernando el que llevará a Miranda a trabajar con su cuñado Aitor (Angelo Rodriguez), un misterioso hombre de negocios que también es cliente de Cleo. El guarda un secreto terrible que oculta a su esposa Diana, a la vez que ella también tiene sus propios secretos.

Miranda se verá envuelta en una historia donde cada paso que da supone descubrir un dato nuevo en el que están implicados o Fernando o Aitor. Todo empieza a complicarse y a confundir a la mujer sin saber en quien puede confiar.

La clave es complicarlo todo.

Mirada indiscreta tiene un formato parecido al usado en las telenovelas. Al verla no pude evitar recordar la primera temporada de ¿Quién mató a Sara? o la más reciente Diario de un gigoló, ya que esta nueva serie de Netflix sigue uno por uno el esquema de ambas series.

De primeras tenemos una voz en off, la de Miranda, que nos va narrando sus pensamientos. Lo de utilizar este recurso en una serie o película es algo que siempre me ha chirriado. Es difícil hacerlo correctamente para que quede natural y como un complemento de las imágenes, y en el caso de Mirada indiscreta se convierte en narradora de la historia. Si tienes que recurrir a ello cuando tienes la opción de usar imágenes… mal. Todos sabemos que una imagen vale más que mil palabras.

Mirada indiscreta
Miranda

Por suerte ese recurso desaparece en cuanto vamos conociendo al resto de personajes que intervienen an Mirada indiscreta. En su lugar, empezarán a suceder escenas de forma muy rápida desvelando secretos de modo que el espectador no tiene tiempo para pararse a pensar. Un punto a su favor, ya que si lo piensas la trama tiene poco de creíble.

Mirada indiscreta también utiliza el recurso de los flashbacks. Durante su historia iremos pasando del peligroso presente en el que se encuentra Miranda, al pasado, mientras nos van dejando caer las piezas de un puzle que cada vez se complica más y más, introduciendo nuevos e impactantes secretos, y liando la madeja con una narración confusa que no llega a funcionar como debería.

Otra cosa que no me ha gustado son esos planos cercanos, muy pero que muy cercanos. No he llegado a entender el motivo de ellos, solo me resultaron molestos ya que el abuso del zoom hacía que se perdiera la perspectiva de todo el plano y me provocaba incomodidad. Pero esto es una apreciación personal, para gustos colores.

Mirada indiscreta
Fernando y Miranda

Por si fuera poco, iremos conociendo el pasado de Miranda, que, ¡sorpresa! también tiene un secreto siniestro en su vida sucedido cuando ella era apenas una niña. Y para darle un atractivo diferente no podemos olvidarnos de los momentos eróticos y de la relación que nace entre la hacker y los dos protagonistas.

En resumen.

Mirada indiscreta es un thriller tipo telenovela que basa su intriga en ir introduciendo sorpresa tras sorpresa sin dejar que el espectador se pare a pensar si es creíble lo que está viendo o no. La estructura narrativa no es la mejor y al final tenemos la sensación de estar perdidos en medio de una historia que han buscado complicar en exceso.

Así que si te gustan este tipo de género no dudes en darle al play y armarte de paciencia para poder seguir y acabar por desenredar este lío en el que la hacker voyager se verá inmersa haciendo peligrar su vida.