Los guardianes de la Justicia. Netflix (2022). ¿Un proyecto innovador o un fracaso?

El día 01 de marzo Netflix estrenó la serie Los guardianes de la Justicia. Un proyecto diferente y muy arriesgado que nos llega de la mano del productor de una serie de animación que está entre las mejores consideradas de la plataforma de streaming: Castlevania. Se trata de la primera vez que Adi Shankar ejerce como director, y lo hace para dejarnos una especie de parodia ochentera sobre los superhéroes.

Como curiosidad el propio Shankar aparece en el primer episodio de esta serie en el papel de Logan Lockwood. La serie consta de siete episodios con una duración cada uno de alrededor de media hora.

Los guardianes de la Justicia. Locura visual.

Los guardianes de la Justicia es diferente, creo que de eso no hay duda. Solo con ver su trailer nos damos cuenta de que estamos ante una mezcla de estilos y una forma de narrar a la que no estamos acostumbrados. En cierto modo, esto podría ser bueno, ya que nos saca de esta rutina que últimamente tenemos a la hora de hacer una serie o una película. Pero atreverse a salirse del camino tiene riesgos.

Shankar ha preferido asumir esos riesgos y traernos una serie muy original, algo a lo que no estamos acostumbrados. Basándose en un tema del que estamos saturados, los superhéroes, ha creado una historia que pretende no dejar indiferente al espectador. Y eso, lo consigue.

Pero que algo sea diferente y original no quiere decir ni que sea bueno ni que vaya a gustar. Y más si pensamos que se trata de una serie para una plataforma de streaming que cuenta con propuestas como Café con aroma de mujer, La reina del Flow y Pasión de Gavilanes, en su top ten desde hace varias semanas. Teniendo esto en cuenta, os podréis imaginar que se trata de un proyecto muy arriesgado.

Shankar nos trae una serie que es una locura a nivel visual. Constantemente nos está bombardeando con breves imágenes que cambian constantemente donde mezcla dibujos en formato cómic, animación, personajes reales, juegos… Y parece que con eso no tuvo suficiente y acaba usando varios de esos formatos a la vez. Ese batiburrillo hace que la serie sea complicada de ver porque cada escena sólo dura unos segundos y tiene demasiada información. Lo que consigue es que la veas pensando que te estás perdiendo algo de esa constante secuencia de fotogramas.

Y en cierto modo es verdad, por que cada una de ellas tiene algo para analizar detenidamente, y así podrías encontrarle el doble, o triple, significado que tiene. Por otra parte resulta cansado el estar continuamente saltando de un formato a otro. Aunque es verdad que el que más predomina de todos es el de personajes reales, esa falta de continuidad en él consigue que acabes por desconectar.

los guardianes de la justicia

Un whodunnit disfrazado con un cosplay barato.

Como es de esperar, la trama de Los guardianes de la Justicia es igual de loca que su formato. La serie, ambientada en los años 80, nos cuenta como un superhéroe venido del espacio exterior salvó a la humanidad de su total destrucción interviniendo en una guerra mundial. Desde ese momento, Marvelous Man (Will Yun Lee) pasó a formar parte de la este mundo, empeñado en evitar que la violencia sin sentido de los humanos acabará destruyéndonos.

Pero hay demasiada estupidez en La Tierra, y necesitó ayuda para poder mantener a raya a todos aquellos que quisieran perturbar la paz. Por ello empezó a aliarse con algunos humanos y dioses creando Los guardianes de la Justicia. Siguiendo con el tono de la serie, cada uno de esos personajes es una copia barata de otro superhéroe que ya existe en el universo DC o en Marvel, y todos ellos son fáciles de identificar.

El caso que Marvelous Man se encuentra saturado por este mundo en el que vivimos y que somos incapaces de arreglar y acaba suicidándose delante de las cámaras. Este trágico hecho desata el caos total en un mundo que está al borde de la destrucción. Y por si el acontecimiento no fuera suficientemente mediático, aparecerá su viuda Laura Lang (Denise Richards), asegurando que no se trata de un suicidio sino de un asesinato.

los guardianes de la justicia

Y así es como esta singular series de superhéroes se convierte en una carrera a contratiempo por descubrir quién mató a Marvelous Man, antes de que el mundo acabe autodestruyéndose por su propia maldad. Mientras, van apareciendo nuevos personajes que se unen a la trama y que muchos de ellos son imposibles de recordar, además de que tienen poco recorrido en la historia.

Conforme la investigación avanza empiezan a salir a la luz datos sobre la vida de este mitificado superhéroe que no esperábamos, pero que debido a la naturaleza de Los guardianes de la Justicia, no nos sorprenden en absoluto.

Además de que la serie no se detiene en mostrarnos estos descubrimientos (ni otras cosas). Se limita a poner una voz en off mientras nos bombardea con secuencias imposibles de asimilar donde nos va narrando los acontecimientos como si de un documental se tratará.

Así que es imposible sentir empatía por ninguno de sus personajes, y es muy difícil seguir la trama en algunos momentos donde los personajes entran y salen sin ningún sentido mientras tenemos la sensación de estar viendo algo muy diferente a una serie.

A esta falta de empatía se une la caracterización de los superhéroes. No sabemos si esa cutrez es algo buscado por el director o si más bien se trata de falta de presupuesto. El caso es que nos ponen muy difícil continuar viendo Los guardianes de la Justicia después de pasados tres episodios.