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La flor más bella (2022) 1 Temporada en Netflix.

Con La flor más bella, Netflix vuelve a traernos una historia protagonizada por adolescentes y destinada principalmente a ellos. Se trata de una producción mexicana que tiene 10 episodios de aproximadamente media hora de duración cada uno, y que nos llevará a conocer la vida de Mitch (Esmeralda Soto).

La serie está basada en la vida de la actriz y cómica Michelle Rodríguez, una mujer muy conocida en México por su aparición en el programa Me caigo de la risa, y en series como 40 y 20.

De momento, no está contando con el beneplácito del público, y cuenta con una puntuación en IMDb de 4’2. Pero como siempre digo, para gustos colores; así que veamos un poco más que te vas a encontrar en La flor más bella si decides darle al play.

La flor más bella. La adolescencia no es fácil.

Mitch tiene un sueño: quiere ser popular. Pero su cuerpo no se lo pone fácil, ya que no está dentro de los estándares socialmente admitidos para conseguir que los demás se fijen en ella. Así que la joven es totalmente invisible para la gran mayoría de alumnos del instituto al que asiste.

La adolescencia es una etapa difícil, y así la podemos ver en La flor más bella. Nos preparamos para ser adultos cuando todavía no tenemos claro el camino que debemos seguir. Todo está lleno de confusión y cualquier decisión por pequeña que sea, puede tener consecuencias nefastas que nos dejarán marcados. Es decir, es la época del drama a tutti.

La amistad es algo que se valora muchísimo pero que precisamente por esa búsqueda hacia la madurez, suele defraudarnos más veces de las deseadas. Mitch tiene dos amigas especiales que siempre la apoyan y la escuchan. Dos chicas con las que comparte su carácter abierto y dicharachero, y también sus sueños: Yadi (Isabel Yudice) y Tania (Alicia Vélez).

La más bella flor

La flor más bella es una historia para adolescentes. Los protagonistas son jóvenes estudiantes de instituto que se enfrentan a los problemas típicos de la edad. La necesidad de ser aceptados, de pertenecer a un grupo, de ser reconocidos…

Tampoco faltan las rivalidades entre compañeros de clase para demostrar quien es mejor y las envidias por inseguridades. Por supuesto, tampoco falta el amor. De hecho, esto son lo importante en La flor más bella. Y no solo nos referimos al amor entre dos personas del mismo género o distinto, sino también al que tenemos en la familia.

Sin duda, La flor más bella nos propone un viaje por el recorrido que supone la transición entre ser un niño y convertirse en un adulto. Uno de los momentos claves en la vida de toda persona, y es muy importante dar esos pasos con determinación y sabiendo qué queremos conseguir.

Todo es confusión en La flor más bella.

Por si estás pensando que La flor más bella nos presenta una de esas historias donde una chica pasa de ser un patito feo a convertirse en un cisne blanco ya te digo que no van por ahí los tiros. Mitch quiere ser popular, pero no a costa de cambiar lo que es y como es. Le gusta ser ella, y cree que al resto del mundo le pasaría lo mismo si dejara de ser invisible.

No es una chica insegura ni tímida, su carácter abierto y extrovertido, muy natural, nos deja claro que es diferente desde el primer minuto de La más bella flor. Lo que a ella le duele es no tener la oportunidad de demostrar todo lo que vale simplemente por no estar en ese grupito aceptado socialmente.

Pero lejos de deprimirse o tirar la toalla, luchará por encontrar su sitio. Y justamente ese camino le llevará por más baches de los que ella esperaba. Mitch llegará a un punto en que no sabe qué quiere, o más bien lo quiere todo, pero eso no puede ser.

La más bella flor

Mitch no quiere hacer daño a nadie, pero la vida no funciona así. Con cada decisión que tomamos elegimos una nueva ruta con sus cosas buenas y las malas. Cada acción tiene una reacción y debemos responsabilizarnos de esos nuevos pasos que hemos dado, o de lo contrario acabaremos andando en círculos sin saber como avanzar. Todo por no querer hacer daño y sin darnos cuenta de que precisamente eso es lo que estamos haciendo.

La flor más bella nos lleva a conocer a una joven de 16 años que está perdida al descubrir que hacerse adulto significa tomar decisiones que no siempre son acertadas, y ella no quiere eso. Por ese motivo prefiere dar vueltas esperando que todo se resuelva por sí solo y sin pararse a pensar en lo que ella quiere en realidad.

Estos primeros episodios terminan sin un final cerrado, por lo que dependerá de la aceptación que la serie tenga para que veamos, o no, la continuación a esta historia real de adolescentes hecha para adolescentes que de momento no parece estar logrando los objetivos.