La Edad Dorada. Temporada 1. Episodio 2

Seguimos con el análisis de La edad dorada, esta vez con su segundo episodio. Hemos podido comprobar como se van abriendo nuevas tramas mientras la trama principal crece en interés. La serie gana dinamismo mostrándonos pedacitos de cada una de las historias que se van produciendo. Y al darnos la visión sobre los hechos desde diferentes protagonistas consigue atrapar al espectador y también confundirlo respecto hacia que lado decantarse.

En este segundo episodio volveremos a ver a familia Rusell y su deseo de formar parte de la alta sociedad de Nueva York, un grupo cerrado que no acepta a nadie que no forme parte de un selecto y escogido grupo cuyos integrantes se enorgullecen de serlo por pertenecer a familias con un poder que ha sido heredado de generación en generación.

Sólo nuestros análisis de series contienen spoilers. El resto de artículos no contienen spoiler.


Los Russell y sus negocios

En este segundo episodio veremos los negocios que llevan entre manos George Russell. El empresario tiene la intención de hacerse con las líneas de ferrocarril y construir una estación de trenes en un lugar estratégico. Para conseguir su plan debe de contar con el apoyo de los diputados, que deberán aprobar una ley que favorecerá a George.

Como podemos ver, los negocios de los Russell no son todo lo limpios que debían de ser. El empresario es un hombre ambicioso y no duda en usar todos los recursos que tiene a su mano para conseguir sus objetivos. Para ello, invitará a Patrich y Anne Morris a su casa a cenar. Ambos invitados son miembros ilustres de la comunidad. El es un respetado diputado, mientras que su mujer es reconocida por organizar eventos benéficos.

Durante la cena veremos momentos en que Anne se burla descaradamente del lujo de los Russell, mientras que su marido parece reprenderla por esos comentarios. Una vez finalizada la cena, George y Patrick se quedarán solos, momento en que el anfitrión de la cena aprovechará para exponer sus planes al diputado.

George le ofrece una oportunidad a Patrick de ganar mucho dinero de una manera fácil. Todo está por encima de la ley, pero a ninguno de los dos eso no parece importarles.

la edad dorada

Un reencuentro inesperado y otras tramas

En este segundo episodio de La edad dorada hemos visto otras tramas que van volviéndose interesantes. La joven Marian recibe la visita del abogado que le ayudó con la herencia de su padre tras su muerte: Tom Raikes (Thomas Cocquerel); al que vimos en el primer episodio y que casi pasó desapercibido, incluso cuando tuvo el detalle de no cobrarle sus honorarios.

La joven y sus tías invitan a Tom a su casa a tomar el té, donde el joven les contará que va a mudarse a Nueva York. A pesar de los esfuerzos del joven por caer bien a Agnes, el abogado no cuenta con su aprobación, que sin perderle el respeto, lo considera como alguien de un nivel inferior al de los Brook. Después de esta visita veremos la intención de la mujer por alejar a Tom de su sobrina.

Marian le pedirá un favor a Tom. Peggy necesita el consejo de un abogado y Tom acepta, no sin antes decirle que ‘nada me incomoda si me permite volver a verla.‘ Lo que nos hace pensar en un posible romance entre ambos.

Por otro lado Oscar (Blake Ritson), primo de Marian, desvela su verdadero objetivo. A pesar de no gustarle las mujeres, tiene la pretensión de casarse con una mujer con dinero, un caza fortunas. Por ese motivo empieza a manifestar su deseo de conocer a la joven Gladys Russell. Para ello hará amistad con su hermano Larry, llevándolo a casa de su madre a la hora del té. Agnes no disimulará el malestar que esta visita le ocasiona.

Mientras tanto hemos visto a la cocinera de los Brook siendo amenazada por un matón. Pronto sabremos que la mujer ha contraído una elevada deuda de juego que no puede pagar. Peggy presenciará el incidente y le contará a Marian el problema de la cocinera. Esta, pensando en que si su tía Agnes lo llega a saber la despediría, le pide el dinero de la deuda a su primo Oscar, que no duda en chantajearla pidiéndole a cambio que sea invitado a una merienda a la que también asista la joven Gladys.

Al final será Ada, ya sabemos que es mucho más inteligente de lo que parece, la que dará el dinero para que la cocinera pueda saldar su deuda. Con lo que el chantaje de Oscar queda en nada.

La edad dorada y el bazar benéfico

Las mujeres de alta sociedad de aquella época no podían trabajar y dedicaban su tiempo a colaborar con organizaciones benéficas. Marian es invitada a participar en uno de los grandes eventos para recoger fondos para los mas desfavorecidos. En él participan todas las mujeres de la alta sociedad. Bertha, en la cena con los Morris ofreció su espectacular salón de baile para acoger el bazar, pero Anne Morris una de las anfitrionas, lo rechazará prefiriendo ir a un viejo hotel antes que a su casa.

Este hecho enfurece mucho a Bertha, que se presenta del brazo de su marido y acompañado por sus hijos al bazar. Y así sucede una de las mejores escenas de este segundo episodio de La edad dorada. George humillará a las organizadoras del evento (la señora Morris y la señora Fane) comprando todos los objetos que están en venta y además por un precio muy superior. Al comprar todos los objetos, el evento se ve en la obligación de cerrar el bazar a los pocos minutos de haber sido inaugurado.

Una manera de vengarse de las elitistas damas que no aceptaron el ofrecimiento de Bertha. Y tal y como la señora Astor, la mujer más influyente de la época, dice: Acaba de rugir el león. Una frase que describe a la perfección la situación.

Durante el evento Marian tendrá la oportunidad de conocer a Sylvia Chamberlain, una mujer de la alta sociedad con muy mala fama. En seguida Agnes y Ada avisarán a su sobrina de que no es conveniente para una joven en edad casadera sea vista en compañía de esa mujer. Algo nos dice que sabremos más sobre esta enigmática mujer más adelante.


Como podemos ver La edad dorada empieza a tomar forma con todas sus tramas y enredos. Veremos que sucede en el episodio número 3 en breve.