La chica de antes. Miniserie. Episodio 1.

La chica de antes es una miniserie de la BBC estrenada a finales del año 2021 en la cadena inglesa, y que HBO Max ha incluido entre los estrenos del mes de febrero del 2022. La serie contas de sólo 4 episodios de menos de una hora cada uno, y su publicación es semanal (aunque ya sabéis que HBO Max suele hacer cambios en estas cosas o modifica la información aportada primeramente, sin previo aviso).

Está basada en la novela homónima del escritor inglés nacido en Angola, Tony Strong más conocido por su seudónimo J.P. Delaney. Se trata de la primera novela del escritor y nos lleva a un thriller psicológico lleno de metáforas. El propio Delaney ha contribuido en la serie como guionista, lo que nos asegura que guardará parecido con su famosa novela.

La chica de antes es una serie con una historia que se va creando a fuego lento, y eso a pesar de que tiene en total una duración de menos de cuatro horas. Su directora, y también actriz Lisa Brühlmann (dirigió dos episodios de Killing Eve), se toma su tiempo para recrearse en la creación de unos personajes con unos matices muy definidos. Esto quizá no sea del agrado de los espectadores que esperen una trama más activa. Pero para aquellos que disfrutan de historias lentas donde todo va tomando forma poco a poco, incluso cuando nos adelantamos a ello con nuestras suposiciones acertadas, esta es tu serie.

La miniserie británica está protagonizada por Gugu Mbatha-Raw (Jane), David Oyelowo (Edward), Jessica Plummer (Emma) y Ben Hardy (Simon). Como curiosidad tengo que decir que Jessica y Ben son pareja en la serie y en la vida real. Y otra curiosidad es que la icónica casa situada en la calle Folgate número 1, no existe. Se trata de un decorado creado para la serie, y de hecho no está ni en Londres, sino en Bristol. Aunque la serie tiene la gran mayoría de exteriores grabados en la capital inglesa.

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La chica de antes. Episodio 1.

La trama de La chica de antes es bastante sencilla. Jane acaba de pasar por una de las peores tragedias de la vida. La mujer quiere pasar página y piensa que cambiar de casa podría ayudarle a superar ese momento tan duro por el que está pasando. En su búsqueda encuentra una casa minimalista controlada por una inteligencia artificial por un precio muy asequible. Una casa de ensueño que enamora a Jane al instante.

La mujer muestra su interés por quedarse en la casa, pero no es fácil. Para poder ser inquilino de la exclusiva propiedad, los aspirantes deben de cumplir unas estrictas reglas y pasar la entrevista con su dueño, un adinerado arquitecto de la ciudad de Londres, Edward, que será quien dé el visto bueno a quien cumpla con sus requisitos para poder alquilar la casa.

Las reglas que hay que cumplir tienen que ver con el orden en su gran mayoría, pero hay otras que resultan un poco más raras. No puede haber libros, ni fotos, ni cualquier objeto relacionado con niños… Los inquilinos de la casa deben de mantener en su vida el mismo minimalismo que la casa ofrece.

Dos historias parecidas.

La chica de antes nos cuenta paralelamente dos historias. Una actual y otra sucedida tres años atrás. En la actual conoceremos a Jane, una mujer que no está pasando por sus mejores momentos. Y en la segunda conoceremos a Emma y Simon, una pareja que decide buscar una nueva casa después de que ella sufriera un robo estando en su piso.

Las dos historias de La chica de antes se irán mezclando mostrándonos a ambas en las mismas situaciones. En los primeros minutos veremos el interés que tienen en la casa. Luego conoceremos un poco mejor los motivos que llevan a ambas historias a cambiar su hogar. Y también acompañaremos a los protagonistas a la entrevista que deben hacer como cribado para ser inquilinos de la casa situada en Folgate 1. Y así seguiremos viendo el desarrollo de la historia, mismos momentos con diferentes protagonistas y tres años de diferencia entre unos y otros.

Siguiendo ambas historias nos damos cuenta del parecido físico entre Emma y Jane. Y no solo eso, ambas han pasado por un trauma en su vida que las ha marcado. Pero esto es lo único que tienen en común. Mientras Jane es una mujer ordenada y madura, Emma es desordenada y no sigue todas las reglas de la casa, además de tener un carácter muy diferente al de Jane.

Como ejemplo de esta diferencia de caracteres, Jane invita a su mejor amiga a conocer su nueva casa con una cena informal donde vemos como se preocupa de que la casa se mantenga impoluta. Mientras que Emma organiza una fiesta con demasiados invitados que acabarán dejando la casa sucia y desordenada, sin que a ella le importe lo más mínimo.

Otro detalle lo vemos cuando Emma y Simon se van a mudar a la casa. Ambos cometan que guardarán todo lo que no se lleven en un trastero. Mientras que Jane vende lo que no se va a llevar a su nuevo hogar.

la chica de antes

Suspense inquietante.

Lo primero que crea cierta inquietud en el espectador al ver este primer episodio de La chica de antes, es la casa. Estamos ante una construcción arquitectónica de gran belleza, con líneas simples y nada de adornos innecesarios. Con unas paredes de cemento que acentúan la frialdad de ese peculiar edificación. No hay nada personal en ella. El inquilino sólo vive allí, la casa no le llega a pertenecer por esa carencia de objetos personales que hacen que una casa pase a llamarse hogar.

Además la casa está constantemente contralada por una IA que va aprendiendo del inquilino. Aunque por varias escenas que hemos visto con Jane, más bien parece que dicta unas normas y ella las cumple sin inmutarse, como el tiempo de cepillado de dientes o la hora de apagado de luces. A pesar de eso, la mujer siente una conexión con la casa, tal y como nos muestran en otra escena donde la vemos bailar acariciando las paredes.

El otro detonante de ese suspense inquietante que nos trae La chica de antes nos viene de la mano del arquitecto dueño de la casa, Edward. Un hombre serio y con unas formas educadas, manteniendo siempre la distancia, y de lenguaje directo, rozando la rudeza. Lo conocemos durante las dos entrevistas por las que pasan los protagonistas. Parece un hombre ocupado en sus proyectos, que no presta demasiada atención al resto.

En esas entrevistas podemos volver a ver la diferencia de forma de ser entre Jane y Emma. Mientras la primera estuvo correcta, la segunda derramó una taza de café sobre unos de los bocetos en los que Edward estaba trabajando. Inmediatamente, tanto ella como Simon, pensaron que su ‘accidente’ los dejaría fuera, pero para sorpresa de ambos fueron admitidos como los nuevos inquilinos de la casa.

Este hecho nos hace pensar en que Edward busca algo muy concreto al realizar las entrevistas. Algo que no es fácil de encontrar ya que la casa estuvo sin habitar tres años, los que pasaron entre Emma y Simon como inquilinos, hasta Jane que vive ahora en ella.

la chica de antes

La trama empieza a desarrollarse.

Emma

Conforme avanzan los minutos de La chica de antes, empezamos a conocer más detalles sobre la vida de los cuatro protagonistas. Después de la fiesta que dio Emma, recibe la visita de la policía para comunicarle que habían detenido a la persona que había robado en su piso mientras ella estaba allí. Y de ese modo es como Simon descubre que su novia sufrió una violación por parte del atracador. Algo que la joven había mantenido en silencio por miedo a que el atracador cumpliera sus amenazas. Un hecho terrible que Simon no será capaz de llevar del modo correcto, y que será la gota que colme el vaso para Emma.

Poco después vemos como ella le manifiesta que no lo quiere tanto como para pasar el resto de su vida a su lado. Y de este modo, ambos rompen su relación, quedándose sola en la casa Emma, mientras el joven la abandona con sus cosas en bolsas de basura.

Antes de esto, vimos en este episodio de La chica de antes, como una compañera de trabajo suya le comenta que la casa donde vive tiene una trágica historia. La mujer y el hijo de Edward murieron allí cuando fueron de visita mientras la casa se estaba construyendo. Al mirar la foto de su mujer, ambas se sorprenden del gran parecido físico que Emma tiene con ella. El misterio que rodea la casa va en aumento.

Jane

Por otro lado, Jane ha vuelto a trabajar encontrándose un panorama incómodo y que no le gusta. Su sustituta ha acaparado todo su trabajo y ella se ve relegada a realizar funciones menores. Y será en uno de esos momentos donde la joven muestre su descontento con su vuelta al trabajo, cuando Edward se presenté allí sin avisar.

Ambos irán a tomar un café, y empezaremos a ver cierta química entre ambos. Jane se sincerará y le contará la trágica pérdida de su hija, mientras que él la comprenderá al haber pasado por eso mismo hace unos años. De forma directa, el arquitecto le dirá que quiere mantener una relación con ella, eso sí, una relación minimalista. Jane lo rechazará por sentir que aun no está preparada para dar ese paso, además de que no entiende bien que clase de relación sería esa.

Anteriormente a esto, habíamos visto como en la puerta de la casa aparecían ramos de flores. Jane los recogía pensando que eran la forma de darle la bienvenida a su nuevo hogar por parte del despacho del arquitecto. Pero ya son muchos los ramos, así que decide llamar para darles las gracias y pedirles que no envíen más. Para sorpresa de la mujer, las flores no provienen de Edward, y al mirar la tarjeta su intriga se verá aumentada. Todos los ramos iban a dirigidos a Emma, ¿quién es Emma? se pregunta.

Su mejor amiga será quien le de respuesta a su pregunta. Pero lo que Jane va a encontrar es aun más inquietante de lo que esperaba. Emma es la anterior inquilina, una joven que tuvo un trágico final. Murió en las escaleras de la casa que ella habita ahora. Algo que Edward le explicará poco después, mientras tomaban café. Pero aún hay más, el parecido físico entre ella y Emma es tan grande que podrían pasar por hermanas.

Ahora ya tenemos todos los puntos fuertes sobre la mesa, o eso pensamos. Y solo nos falta decir de este primer episodio de La chica de antes, que Jane acabará aceptando la proposición de mantener una relación minimalista que Edward le propuso.