La abuela. Terror psicológico.

La abuela es película más reciente del director valenciano Paco Plaza ( Rec, Verónica, Quien a hierro mata), quien está ahora mismo rodando Hermana Muerte para Netflix. Podríamos decir que no empezó con buen pie ya que su estreno en cines se pospuso hasta un total de cuatro veces para por fin estrenarse el día 28 de junio del 2022.

Tan solo han pasado dos meses desde su estreno y Amazon Prime Video (que participó en su producción) añadió esta película a su catálogo el viernes 25 de marzo, presentándola como una de las novedades fuertes del mes. En solo unas horas se convirtió en lo más visto en la plataforma.

La abuela. Inquietante reflexión sobre el paso de los años.

Hay varias cosas que hay que saber antes de ver La abuela. La primera es que no es una película de terror que busque el susto fácil. Se trata más bien de una historia lenta y muy visual que juega a crear cierto malestar en el espectador y que le invita a pensar en el paso del tiempo, algo inevitable.

Una reflexión inquietante que va creando con un ambiente lúgubre y siniestro. En esa enorme casa que se convierte en un protagonista más, donde las luces fallan y la madera del suelo cruje a cada paso. Con esos pasillos interminables, los espejos, y esos objetos tan ‘vintage’ que vemos en ella.


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Aguas Profundas


La abuela nos trae un terror psicológico que va poco a poco dejando mella en el espectador. Esa comparación entre una joven que empieza su vida y su abuela que está al final de la misma, nos irá haciendo sentir una especie de asfixia emocional donde conoceremos a Susana (Almudena Amor), la nieta modelo que tiene que abandonar su casa y sus proyectos en Paris para ir a cuidar a su abuela Pilar (Vera Valdez) que acaba de sufrir un derrame cerebral, que la ha dejado sin hablar y sin valerse por sí misma.

La segunda cosa que hay que saber es que su director no se ha complicado en ocultar nada. La abuela es lo que ves. No hay sorpresas ni giros que dejen perplejo al espectador cambiando toda la historia en segundos. Y eso nos lo deja muy claro en sus primeros minutos donde nos dice sin tapujos ni jeroglíficos de que va toda la trama.

la abuela

Con un guion escrito por Carlos Vermut, La abuela es una historia previsible donde el espectador sabe en todo momento hacia donde nos llevan sus 100 minutos de duración. Está llena de metáforas que afianzan aun más ese final esperado y que nos van dejando como pequeñas migas de pan creando ese terror psicológico que va creciendo lentamente.

Todo ello aderezado con un toque esotérico un poco de andar por casa que aumenta todavía más ese tono espeso, denso y rancio, que tienen las habitaciones cerradas por mucho tiempo y en las que solo entra un rayito pequeño de sol por una persiana rota que lleva mucho tiempo sin utilizarse.

Sin duda a ese sentimiento agrio contribuye Vera Valdez. Interpretando un papel de una mujer desahuciada, sin casi movilidad y sin poder hablar. Sus gestos, su inmovilidad, la expresión de su cara… todo ello encaja perfectamente en esa inquietante reflexión sobre el paso de la vida. ¿Hasta donde seriamos capaces de llegar por recuperar esos años de juventud que parecen perdidos para siempre?

la abuela

Otra cosa que favorece ese ambiente inquietante y perturbador es la relación que Susana tiene con Pilar. La joven regresa al hogar de su abuela, la mujer que la crio y cuidó de ella cuando sus padres fallecieron, y por la que siente cariño y amor. Ella se vuelva en ayudarla y hacer todo lo posible por que Pilar esté bien, pero sabe que debe continuar con su vida. Ella no puede darle a su abuela lo mismo que ella le dio.

De hecho la joven se apresura por buscar como solucionar esa situación en la que ahora mismo se encuentra sin que eso altere de ningún modo su actual forma de vida. Una reflexión triste que nos muestra un egoísmo aceptado donde la vida sigue su curso y si te paras te lo pierdes.

Como has podido leer, La abuela no es para todos los públicos, por ello es fácil encontrar críticas que la dejan por los suelos y otras que la alaban como si fuera una verdadera obra de arte. Como todo en esta vida, para gustos colores.