Kimi. Zoë Kravitz se mete en líos.

Steven Soderbergh tiene película nueva, Kimi, y se estrenó el día 10 de febrero en HBO Max. El ganador del Oscar al mejor director del año 2000 con su película Traffic nos trae un thriller con una trama sencilla protagonizado por Zoë Kravitz.

El director nacido en Atlanta en 1963 consiguió dos nominaciones al mejor director en el año en que ganó su Oscar. Esto no había ocurrido desde hacía más de sesenta años, una anécdota que marcó la vida profesional de Soderbergh. La otra película por la que fue nominado es Erin Brockovich.

Esta vez, nos trae una intensa historia muy actual, y justamente acentuada esta semana tras el comunicado de Mark Zuckenberg de cerrar Facebook en Europa si las leyes no le permiten compartir los datos de los usuarios europeos en su país de origen. Y aunque Kimi no va exactamente de esto, su trasfondo sí.

Kimi. Una historia muy actual.

El mismo día que se estrena BigBug, una comedia futurista con una rebelión de robots, coincide el estreno de este thriller basado en los nuevos adelantos tecnológicos. Si bien la primera nos pilla un poco lejana, en el caso de la segunda se aproxima más a lo que actualmente sucede en nuestra sociedad. Como curiosidad, ambas hablan sin tapujos sobre el virus que nos ha mantenido aislados durante meses. Una manera de normalizarlo y hacerlo parte de nuestra historia, aunque no sea de la buena.

Kimi es un asistente virtual personal, una Alexa, creada por una ambiciosa compañía que está experimentando su auge. En breve la empresa tiene previsto la salida a bolsa de sus acciones, y todo parece indicar que su aparato electrónico casero (por ser para casa) les va a dar mucho dinero.

Kimi es diferente al resto de asistentes personales del mercado. Mientras los demás aprenden mediante algoritmos, detrás de Kimi hay personas que se dedican a analizar los fallos que ha tenido para reprogramarla y subsanarlos. Por que nadie comprende mejor que es lo que una persona necesita que otra persona.

kimi

Angela es una de esas personas que se dedica a escuchar los audios con errores y corrige la programación de Kimi para que cuando el asistente se encuentre ante esas solicitudes, sus respuestas sean las correctas.

La joven no está pasando por sus mejores momentos. Padece de agorafobia, y esta ha ido peor debido al confinamiento que todos tuvimos que hacer hace solo unos meses. Su vida es una repetición día a día, centrada en trabajar hacer ejercicio y poco más. Angela mantiene una relación muy peculiar con su vecino de enfrente. El hombre parece querer involucrarse más con ella, pero la actitud taciturna de la joven hace que sea difícil siquiera mantener una conversación cara a cara.

Durante una de sus jornadas de trabajo, Angela recibe un audio para solucionar que la intriga. No hay preguntas, ni peticiones, es solo una grabación de música pero de fondo suenan unos gritos de mujer.

Zoë Kravitz en solitario.

Kimi nos habla de algo que últimamente se ha incrementado: las enfermedades mentales. Angela sufre una de ellas y le es imposible salir a la calle. A pesar de ello, la joven se verá obligada a dejar la seguridad de su hogar y afrontar sus miedos. Unas escenas confusas grabadas cámara en mano para dar más realismo al calvario por el que la joven está pasando.

Kraviz hace una buena interpretación de ese momento, con un comportamiento esquivo, casi ocultándose del resto del mundo, y con una forma de andar que denota su inseguridad. Un momento casi claustrofóbico en el que podemos llegar a sentir la angustia de la joven.

Angela llevará toda la carga de la película. Será la que tenga que averiguar que ha sucedido realmente con la mujer de la grabación y tendrá que salir airosa del problema en el que se ha metido. Y así llegamos a un final explosivo, donde nos encontramos a una Angela resurgida que lucha por salvar su vida de una forma ingeniosa.

kimi

Por otro lado, Kimi nos plantea una cuestión que siempre es muy polémica: el uso de nuestros datos por las grandes compañías. Siempre nos dicen que nuestros datos son privados, pero curiosamente aquí vemos lo fácil que es acceder a ellos por parte de algunos altos mandos. Así que en realidad no tenemos privacidad. Con los medios adecuados pueden conocer nuestra ubicación, qué mails hemos enviado y hasta nuestras contraseñas.

Quizá sea una forma implícita de denunciar esta situación que, de hecho, siempre tiene mucha polémica ya que conocemos como grandes empresas han vendido datos personales a otras.


En resumen: Kimi es una película que recomiendo ver. No es un thriller frenético lleno de acción, investigación y disparos, pero aun así resulta entretenido. Un sencillo rompecabezas que es fácil de encajar. Menos mal, por que la película no acaba de explicar muchas cosas y deja a la imaginación del espectador lo de atar cabos y descubrir qué sucedió realmente con la mujer del audio.