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Crítica de El paciente (2022) Serie de Disney+

Disney+ estrenó en noviembre El paciente, una serie de su plataforma Star, así que puedes imaginarte que su trama no está destinada al público infantil. El éxito conseguido por la misma podría sugerir una segunda temporada, pero esta no entra dentro de los planes de Joel Fields, el creador de la serie.

Así que se trata de una miniserie de 10 episodios cortos, alrededor de 40 minutos cada uno, y con final cerrado. Si eres de los que no les gusta esperar para continuar con una serie sigue leyendo para saber un poco más sobre El paciente.

Por cierto, no confundir esta serie con una película francesa de igual título estrenada en Netflix también en noviembre y de la que os dejo nuestra crítica, por si queréis mirarla.

La inquietante historia de El paciente.

El paciente nos lleva a conocer a un psicoterapeuta judío, Allan (Steve Carell) que recientemente ha perdido a su esposa, Beth (Laura Niemi). El hombre todavía se está acostumbrando a esta nueva situación en su vida mientras continua con su trabajo e intenta limar asperezas con su hijo Ezra (Andrew Leeds), con quien casi no tiene contacto después de que este se convirtiera al judaísmo ortodoxo.

En medio de todo eso, sigue con su labor terapéutica, con la que ha conseguido cierta fama. Actualmente está tratando a un paciente con el que siente que no está avanzando. Sam (Domhnall Gleeson) no está siendo totalmente honesto con él, y de ese modo no se puede continuar. Allan no puede ayudarlo sin que este se abra y le deje conocer los verdaderos motivos de que acuda a terapia.

Y así será como Allan despierte aturdido y dolorido para encontrarse que está encerrado en una habitación, y tiene una pesada cadena unida a su tobillo reduciendo su movilidad. Con asombro descubre que ha sido secuestrado, aunque no encuentra el motivo de ello.

El paciente

En ese estado de confusión, aparecerá su captor que le explicará que le ha llevado a esa drástica situación. Sam es un asesino en serie que no puede controlar sus impulsos de asesinar cuando se encuentra con alguien en su vida que lo trata mal.

El no quiere continuar matando. Considera que no está enfermo, entre otras cosas porque siente arrepentimiento después de matar y también porque se da cuenta de que su vida va cuesta abajo y sin frenos. No puede controlarse y esto le llena de angustia.

Sam quiere cambiar, y después de la última sesión con Allan comprendió que el psicoterapeuta tenía razón, pero no podía arriesgarse a contarle lo que hacía por si acudía a la policía. Así que lo secuestró para que de este modo pudiera dedicarse única y exclusivamente a tratarle sin el riesgo de una denuncia.

El paciente y su peculiar terapia.

No es la primera vez que el cine nos trae una historia relacionada con asesinos en serie, algo que cuando se basan en hechos reales suele tener muy aceptación por el público. Hasta ahora hemos visto la visión de estas personas de diferentes formas. Pero nunca hasta ahora habíamos encontrado una trama como esta, donde un asesino en serie quiere curarse a toda costa, sin pensar en las consecuencias. Total ¿qué más puede perder?

El paciente es una thriller psicológico de los que se cuecen a fuego lento en sus primeros episodios, para continuar con una trama más acelerada donde empiezan a suceder cosas sin que Allan pueda evitarlas. Esa sensación de frustración se manifiesta en el terapeuta que asiste impávido a una serie de hechos atado con una cadena, sin poder hacer nada.

El paciente

Esto contribuye a crear esa atmósfera de angustia asfixiante que tiene El paciente, donde lo inesperado forma parte del día a día de Allan. Sam se muestra amable con él, pero no podemos evitar tener el sentimiento de que detrás de esa cordialidad tenemos a un asesino en serie violento, frío e incontrolable.

Allan sabe que podría morir solo con decir algo que moleste a Sam. El miedo se apodera de él y busca refugio en los recuerdos de su pasado. Así es como, en forma de flashbacks, conoceremos mejor su vida personal y todo lo que le hace daño. Una manera de escapar de la realidad de una habitación siniestra donde cada noche, Sam acude con una cena exquisita a una terapia muy peculiar.

El paciente es una serie intensa, llena de emociones y también de incertidumbres. Conforme nos vamos metiendo más en la historia descubrimos una inquietante naturalidad que nos dejará casi en shock en algunos momentos. Sin duda una buena obra psicológica que nos mantiene en vilo esperando que una desagradable sorpresa se manifieste de un momento a otro. Tic… tac…