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Crítica de Edén (2021) El primer anime japonés de Netflix.

Hoy he querido recuperar un anime que Netflix estrenó el pasado 27 de mayo del 2021: Edén. La plataforma de stream sigue apostando por este tipo de género, y en esta ocasión nos trajo su primera producción de animación procedente de Japón. Está dirigido por Yasuhiro Irie (Fullmetal Alchemist: Brotherhood), lo cual es ya un punto a su favor.

Edén: Robots y Sara

La historia de este anime es algo que ya hemos visto otras veces, pero nunca de un modo tan colorido como aquí lo hacen. Estamos en un mundo distópico donde solo viven robots. La raza humana dejó de existir hace muchos años y con ello la Tierra volvió a florecer de la mano de estos robots. Un mundo idílico donde los robots viven tranquilamente con la creencia de que el hombre es un ser malvado y destructivo.

Pero no todos los robots piensan así. Existe un grupo de ellos que creen que los seres humanos crearon a los robots. Por este motivo viven aislados, ya que todo lo que tengan que ver con las personas es considerado como algo malo y se debe destruir, en el caso de los robots, deben de ser reprogramados para hacerles cambiar de opinión.

Este grupo de robots buscan incansablemente cualquier recuerdo de la antigua civilización humana y los guarda como tesoros. En su aislamiento investigan sobre las personas e intentan entender por qué desaparecieron.

Sara

Edén empieza en el momento en que dos robots que se dedican a cosechar manzanas, encuentran la cápsula donde Sara duerme criogenizada. Ambos robots saben que deben informar del hallazgo o de lo contrario podrían ser reprogramados o algo peor. Pero en ese momento en que descubren a Sara, una niña de cinco años, algo cambia en su interior.

Edén

A37 y E92, cuidarán de Sara manteniéndola oculta al resto de robots. Ambos saben lo peligroso que es lo que hacen, así que deciden buscar a ese grupo de robots que creen que los humanos los crearon para dejar con ellos a la niña. Sara crecerá con ellos y se convertirá en una joven despierta e intrépida con miles de preguntas sobre su raza que sus cuidadores no saben responder.

Este espíritu de Sara, lleno de energía y su deseo de encontrar a otros humanos como ella, le harán emprender un viaje en busca de otros humanos. Algo que la joven cree ciegamente debido a su forma de ser optimista y alegre.

Demasiado rápido

La serie tiene solo cuatro episodios de menos de media hora de duración cada uno. Edén tiene la capacidad de mostrarnos un mundo emocionante y con una historia que atrae, pero todo sucede demasiado deprisa. Las cambios de tomas nos llevan de un momento a otro sin que haya una transición donde se pueda empatizar con el personaje de Sara. Además la historia de la desaparición de los humanos está dosificada de un modo que algunas veces es tediosa, ya que sabes lo que va a pasar a continuación.

Es una pena que no se hayan tomado un poco más de tiempo en determinados momentos de la trama. Han creado un universo que llama la atención, pero luego estas prisas por contar la historia en poco tiempo te hace tener la sensación de que le falta algo al anime para llegar al espectador al cien por cien.

Edén tiene una historia predecible, los giros no te van a sorprender. Aunque no creo que el anime busque la sorpresa, más bien es una especie de crítica light a cerca de la humanidad y su capacidad destructiva. Nos plantea preguntas como si la Tierra no estaría mejor sin los humanos, y al mismo tiempo nos muestra la vida monótona de los robots frente al espíritu aventurero y descubridor de Sara.

Edén

En cuanto a la animación, llama la atención su definición y su viveza. Los colores alegres que verás durante sus cuatro episodios chocan con lo que hasta ahora se tenía en mente al hablar de un mundo distópico. Edén está hecho utilizando el 3D con algún fondo en 2D, lo cual da un aspecto un poco rígido a las personas que aparecen en ella, pero es ideal para los robots. Por lo que seguro que su estilo diferente puede llegar a gustarte.

Edén: recomendable

Edén es un anime sin violencia y con un trama previsible y que ya hemos visto otras veces, pero eso no quita de que sea interesante de ver. El fin de una serie es entretener y Edén lo consigue. El mundo que la serie crea es muy interesante, lo cual nos hace pensar en la posibilidad de una segunda temporada donde nos cuenten una historia previa a la que hemos visto en esta primera temporada: la desaparición de los humanos. O quizá la historia de como los humanos se han adaptado y aprovechan esta segunda oportunidad que se les ha dado.

El anime tiene un final cerrado, pero no sería difícil que prefirieran contarnos una nueva aventura de Sara. La verdad es que han conseguido un mundo donde podrían utilizar cualquier pretexto para sacar una nueva temporada. Ha pasado mucho tiempo y han habido muchas cancelaciones de otras series. Tendremos fe en la apuesta de la plataforma de streaming por el anime, y cruzaremos los dedos.