Días mejores. No será fácil, pero la vida sigue.

Prime Video estrenó en abril la serie española Días mejores. Un drama con toques cómicos que nos lleva a conocer a la doctora Laforet (Blanca Portillo, Parot) y su peculiar terapia para afrontar la pérdida de una persona querida.

En este caso, la doctora creará un grupo formado por cónyuges que han perdido a su pareja y que se encuentran atravesando momentos difíciles. A la tragedia de perder a un ser querido se une la dificultad de encontrarse solos con hijos a los que no saben como tratar. Esto unido a la sensación de estar en un pozo del que no se ven capaces de salir hará que estos cuatro pacientes busquen ayuda.

Días mejores fue estrenada el 22 de abril y consta de 10 episodios de menos de una hora de duración cada uno. A las pocas horas de su estreno se convirtió en el número 1 de lo más visto en Prime Video España.

Días mejores. Ni más ni menos.

Prime Video sigue demostrándonos que al igual que ya lo han hecho otras plataformas, apuesta por las producciones propias de cada país, dándoles una oportunidad en este mundo del entretenimiento cada vez más complicado y al mismo tiempo, más asequible.

Este el caso de Días mejores, que en clave de comedia nos llevará por el difícil momento de superar la pérdida de un ser querido que supone un cambio radical en nuestra forma de vida. Una definición para esta serie que se queda corta, que en realidad, este grupo de terapia es el pretexto para conocer mejor a cada uno de los integrantes, y con ellos su vida.

Un drama con tendencia a lo cómico, para rebajar el dolor, que nos llevará a historias más complejas de lo que a primera vista parecen. Dándonos giros inesperados y momentos de lágrima fácil en un mundo donde todo brilla y parece desnaturalizado, o lo que es lo mismo, muy alejado de la realidad.

Y no es que digamos que esto sea un punto en su contra, no es eso. Días mejores está destinado a un determinado espectador. Y si nos guiamos por el éxito que ha tenido, podemos decir que una gran mayoría de personas buscamos, en algún momento, este tipo de trama: personas que han tocado fondo y cómo logran salir de ese pozo.

Todo un himno a la superación que promete intriga por ir descubriendo a estos personajes, enredos, sorpresas, alguna sonrisa y momentos donde la sensibilidad se toca desde dentro para intentar marcar al espectador con alguna conversación y situaciones que le resulten familiares.

La clave: sus protagonistas

Todos sabemos que muchas grandes historias han fracaso debido al mal acierto a la hora de elegir a esos actores que van a ponerse en la piel de los protagonistas. Otras veces ocurre justo lo contrario. Historias sin grandes posibilidades se convierten en éxito gracias a esos grandes profesionales que son capaces de convertir un guion soso en algo muy interesante.

días mejores

Por eso tenemos que hablar de los protagonistas de Días mejores. Y con esto no quiero decir que la serie tenga una historia nula, que no es el caso. Pero digamos que contar con actores como Blanca Portillo, Marta Hazas y Francesc Orella contribuye a mejorar cualquier historia que nos vayan a contar.

La doctora Laforet está interpretada por Blanca Portillo. Una mujer positiva, irónica y con una forma de ver la vida un tanto diferente. Ella misma guarda un secreto que la ha dejado marcada y que iremos descubriendo a lo largo de la serie.

Marta Hazas da vida a Sara, una doctora incapaz de superar el duro golpe de perder a su pareja. Tendráque lidiar con su hijo que tampoco se acostumbra a esta nueva situación que la vida les ha puesto por delante.

Francesc Orella es Luis, un empresario de éxito con una vida organizada y controlada. La pérdida de su mujer va a suponer para él tener que dedicar tiempo a sus tres hijas, unas jóvenes a las que apenas conoce por haber estado dedicado casi toda su vida a sus negocios.

Alba Planas nos trae al personaje que quizá tenga más controversia de toda la serie, Graci. Una joven con toda la vida por delante que se siente en la obligación de cumplir el último deseo de su novio: tener un hijo con ella.

Y el último integrante de este peculiar grupo de terapia es Pardo (Erick Elias), un músico al que la muerte de su exmujer le obligará a cambiar su vida sin preocupaciones por otra llena de responsabilidades al tener que ocuparse de sus dos hijos que nunca han vivido con él.