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Crítica de Bienvenidos a Chippendales (2023), en Disney+

Bienvenidos a Chippendales es una miniserie de 8 episodios que nos acerca a conocer el nacimiento de un innovador club solo para mujeres. Está basado en hechos reales y tras esa fachada de bailarines provocativos de los años 70 se esconde una historia bastante oscura llena de vanidad y prepotencia, y también manchada de sangre. De hecho, el Chippendales ha sido llevado varias veces a escena en documentales sobre crímenes reales.

La serie está creada por Robert Siegel, al que lo mismo conoces por otra serie también disponible en Disney+ que tuvo muy buenas críticas, Pam&Tommy. Está protagonizada por Kumail Nanjiani en el papel de Steve/Somen Banerjee, Murray Bartlett es Nick de Noia, Annaleigh Ashford interpreta a Irene y Juliette Lewis da vida a Denise.

Tráiler de Bienvenidos a Chippendales

Bienvenidos a Chippendales. La Ley del Esfuerzo.

El principal protagonista de Bienvenidos a Chippendales es Somen, un inmigrante que dejó su familia en La India para buscar fortuna en Los Angeles. En sus primeros minutos vemos que se trata de una persona ambiciosa, que tiene las ideas muy claras y que es capaz de sacrificarse por conseguir sus propósitos.

Gracias a ese sacrificio dejará su trabajo como empleado en una gasolinera y emprenderá su propio negocio. Somen tiene claro lo que quiere, pero no cuenta con que hay otra parte en todo negocio: sin demanda no hay ingresos, y sin eso todos los negocios quiebran.

De ese modo será como iremos viendo la creación de un club para mujeres. Un lugar donde las mujeres más liberales de la década de los 70 acudirá a ver los cuerpos semidesnudos de los bailarines provocativos, algo muy novedoso para aquella época.

Bienvenidos a Chippendales nos contará ese proceso hasta llegar a la creación del club en sus primeros episodios. Junto a él será como vayamos conociendo la personalidad de cada uno de los protagonistas de Bienvenidos a Chippendale. Serán solo una pinceladas que dejarán al descubierto lo mejor de todos ellos, dispuestos a luchar juntos por hacer triunfar un negocio arriesgado.

Bienvenidos a Chippendales
Denise en el Chippendales

Y será cuando las cosas empiecen a complicarse cuando en realidad conozcamos lo que hay dentro de cada personaje. Como en la vida misma, cuando llegan las dificultades es cuando sale esa parte más oscura que todos tenemos por pura supervivencia.

De vuelta a los 70.

Bienvenidos a Chippendale recrea bastante fielmente la convulsiva época de la década de los setenta. No solo lo hace con su estética sino que también se adentra a mostrarnos una sociedad que empieza a liberarse pero que todavía le queda mucho camino que recorrer en otros aspectos.

El mundo del espectáculo y todo lo que hay detrás se muestra de una forma quizá demasiado frívola. Personas muy apasionadas que viven el día a día sin pensar en el futuro. Y como contrapunto a esa visión tenemos a Steve/Somen, un hombre que tiene una meta en su vida y un cerebro calculador para conseguirlo.

Bajo esa apariencia serena, casi forzada, se encuentra algo mucho más perturbador. Un hombre vanidoso que siempre ha creído en su don para los negocios aunque algunos de ellos hayan fracasado. Steve necesita que lo valoren, y pronto podremos saber el motivo de esa necesidad.

Bienvenidos a Chippendales
Irene y Steve

Entre brilli brilli, bailarines sin ropa y relaciones tensas nos llevarán a ese lado más tétrico de esta trama que cumple con el sueño americano. Bienvenidos a Chippendale tiene debajo de todo esos excesos algo más profundo y menos atractivo.

Puede que la forma de contarnos esta historia pueda resultar en algunos momentos un poco aburrida, es verdad, algunas escenas lo son y tienes la sensación de estar viendo un documental. Pero el conjunto de todos los protagonistas, y en especial Juliette Lewis, hacen que Bienvenidos a Chippendale se convierta en una historia entretenida a la que merece la pena darle una oportunidad.